“Señor, aún no hemos conseguido infiltrarnos convenientemente entre los principales grupos de desafectos pero ya casi tenemos un espía que se ha ganado la confianza de uno de vuestros principales opositores”
“Sois unos inútiles, ¡no debe ser tan difícil!!!”.
“Señor, son muy astutos y no se fían de nadie”. “Lo cual no me extraña”, pensó Alfanje“Entiendo que tampoco sabéis quienes son la caterva que escribe ese pasquín difamatorio”
“Acertáis, mi Rey. Pero mis investigaciones me han permitido conocer gran parte de la información que maneja esta chusma y ya tengo algunos asalariados entre los descontentos del reino de los que extraigo valiosa información”.“Cuenta, cuenta”.
“Señor, desde aquí, a gritos,… es información sumamente delicada”.
“Venga, sube a la columna, si eso te da más seguridad”.
Y Alfanje se encaramó a la columna para poder hablar a Dániel con más discrieción.“Soy todo oídos”.
“Señor, se burlan de vuestro modelo de excelencia”, y cerrando los ojos Alfanje susurró “y lo que es peor, se mofan del cronograma”.
Daniel empezó a enrojecer de rabia, “¡son una banda de herejes y pronto pagarán todos por sus pecados!, pero no me cuantas nada que ya no sepa”.
“Bueno, y también…”.
“¡Habla desgraciado, no me hagas perder más tiempo!”.
“Pues,…, lanzan todo tipo de bulos referentes a vuestra graciosa y excelente majestad”.
“¿Qué bulos, vamos, empieza a largar?”.
“Se especula sobre el verdadero objetivo de vuestros numerosos viajes. El populacho no entiende porqué estáis permanentemente de gira, que si ahí hay algo raro, que si…”.
“¡Calla, que estás a punto de blasfemar! ¿Qué más?”.
“Que estáis planeando dejar el Reino para caer en los brazos de la Bruja y saciar su demanda de oscuros intereses…”
“Basta ya, vuelve cuando tengas algo realmente importante que contarme. Por cierto, ¿saben lo de mi tapado para el puesto de Sumo Sacerdote de Lega?”.
“No, señor, solo algunas especulaciones, pero no circula aun el nombre de la persona que tenéis designada dactilarmente, perdón, digitalmente”.“Bien, bien. Ahora déjame. Tengo que preparar la visita a Carloszree de Emilio Chapín, benefactor del Reino y mecenas de mi exitoso programa de Prohombres de Excelencia, y muy pronto se celebra el primer Consejo del Reino después de la Justa. Y todo debe seguir bien atado”
Cuando Alfanje se retiraba y vio a contraluz la esbelta figura de Dániel recortada en lo alto de la columna. Se distinguía su recio mentón cortando el cielo y no pudo reprimir una lágrima de emoción. Pensar que él, que estaba en el último escalón de la pirámide de la excelencia estocástica, era considerado por el supremo Dániel, modelo de Prohombre, para realizar tareas tan nobles (como espiar a sus compañeros)… ¡estaba turbado! “Hasta me ha dejado subir a la columna” se dijo a sí mismo.
(CONTINUARÁ)