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miércoles, 6 de abril de 2011

Capítulo 30: El cuaderno azul.

Desde que volvió del Pais de los Soviets, Dániel no se separaba del cuaderno azul. De vez en cuando lo contemplaba, lo abría y hacía alguna anotación. Ahora entendía como en lo más profundo de su corazón sentía tanta admiración por un antiguo Emperador conocido por Ansar. Incluso había adoptado algunos de sus gestos de gobierno sin haberse dado cuenta. Lo que más se disfruta del poder absoluto, casi más que ejercerlo, es ser el único en poseer toda la información, especialmente la que afecta a personas y haciendas. Los más allegados a Dániel sabían que escrito en ese cuaderno podía estar su futuro por lo que a medida que pasaban los días sin que Dániel se pronunciara sobre el nuevo gobierno de Carloszree, la necesidad que muchos tenían de echar una ojeada a ese cuaderno empezaba a pasar de la curiosidad a enfermedad.
El único que había tenido alguna oportunidad de acercarse al cuaderno, sin la omniprisencia de Dániel era, como no, Despuntado. La primera vez que ocurrió, fueron unos pocos segundos, y ni siquiera tuvo tiempo de pensar en abrirlo. Fue un día que Dániel tuvo un apretón y no tuvo más remedio que correr al excusado privado que estaba justo detrás de la puerta tintada por rayos ultravioleta. No habían pasado cinco segundos de la desaparición súbita de Dániel cuando Despuntado oyó un grito: “¡DeDé!”. Con un ojo sobre el cuaderno, pero intrigado, se sobresaltó al oír a Dániel volver a gritar “¡¡¡DeDé!!!”.

Despuntado, que no era precisamente tonto, entendió que se estaba refiriendo a él y acercándose cautelosamente al excusado le preguntó “¿Os falta papel, mi Rey?”. “No, estúpido, tráeme el cuaderno azul, que aquí me siento más inspirado”. Y Despuntado se lo pasó por una rendija que Dániel había dejado en la puerta. Y allí lo perdió de vista. “¿DeDé?” se preguntaba a si mismo Despuntado… “¿Será Despuntado-Delfín?”.” Lo  mejor será no volver a acercarse al cuaderno”, se dijo a sí mismo, “sobre todo después de pasar por el excusado real…”.
Unos días más tarde, al entrar al Salón del Trono, se encontró a Dániel sumido en un estado semicomatoso. Si no fuera porque estaba en la posición de loto se hubiera asustado, pero no era la primera vez que se lo encontraba así, y sabía que podía volver a la realidad en cualquier momento. El cuaderno azul estaba a tan solo unos centímetros de Dániel y tratar de cogerlo era peligroso. Dániel entraba a diario en el WoK para ver si subía su índice H (por la gloria de Hirsch). Cuando alguno de sus trabajos recibía una cita, se excitaba hasta tal punto que no podía contenerse y empezada a recitar mantras de la excelencia de forma incontinente. Y en ocasiones excepcionales, cuando subía un punto en el índice, la excitación llegaba a tal extremo que al final caía sumido en este estado semicomatoso. Andaba Despuntado debatiéndose en coger el cuaderno cuando Dániel, muy relajado pronunció, aun con los ojos cerrados: “DeDé, sé que andas por aquí, puedo percibir la fuerza de tu presencia”. “Joder, ya me he quedado con DeDé”, pensó Despuntado,…””si mi Rey, esperaba pacientemente tu vuelta a la realidad para cumplir tus órdenes”. “Dile a Chorches que anote este día para que cuando redacte este capítulo de mis evangelios no se olvide que hoy, mi índice H ha subido a 13”. “Agárramela que me crece”, pensó de forma intuitiva Despuntado. Luego tendría que flagelarse para expiar el haber faltado al respeto al líder, aunque fuera de pensamiento. “A tus órdenes, Dániel, parto hacia el aparato de propaganda”, y fuese, dejando a Dániel aun en ese territorio entre el consciente y el inconsciente.
A los doce días de la justa, por fín Despuntado tuvo su oportunidad.  Dániel recibió una inesperada visita de Goldado que quería hablar con él en privado, y pasó a una estancia contigua dejando allí el ansiado cuaderno azul. Su mayor curiosidad era saber si había acertado su propia quiniela. “Walthari, estaba muy cansada, agotada de dar la cara por Dániel, sin duda no seguiría. Además, después de todo lo dicho por Dániel en la campaña sobre la moda boloñesa ha quedado totalmente desautorizada….  Y sería ideal el hueco para pagar a PN. ¿Amanuense?, no se, se le ha notado mucho que solo se ha dedicados a sus “bisnes”  y detrás tiene también al fiel Dunny, que prestó y presta buenos servicios al Rey. ¿Wallander?, la verdad es que aunque Dániel no se fiaba mucho de él, se ha portado en la campaña. ¿Pilastra?, bueno, no lleva mucho y además el tema de la Párida es una parida… ¿Chorches?, es una infructuosa, pero Dániel le tiene aprecio; Murete, después del desaguisado de Colmenalejos, podría hacer las maletas; Héna, además de improductiva cada día está más desagradable, la verdad es que se podía volver a Lega… y Petro, y Karmen,…;  ah, y Jisus, el pobre Jisus, recibiendo palos de sus colegas jurisconsultos y tratando de evitar los abusos de Dániel…la verdad es que se merece un descanso”. “Otro asunto eran las haciendas y Tostado, aquí sí que había tela que cortar”.
Por fín iba a abrirlo y saciar su curiosidad. Y quedo demudado. ¡¡¡No había nada del nuevo gobierno!!! Después de unas páginas de notas que no pudo leer, había un esquema muy claro del proyecto de Guardianes de la Excelencia, incluyendo la facción secreta. Y el reclamado mapa de los discordantes: los clanes  e incluso los linajes que no le habían apoyado en la Justa, algunos rodeados de círculos rojos. Despuntado empezó a temblar. Y sintió que se le ponían los pelos de punta cuando vio el nombre del Capitán de la Guardia Secreta de la Excelencia. Era el de un joven aprendiz que él conocía muy bien y  conocido por sus ideas totalitarias. Fue el responsable de las campañas de distracción en los mentwiteros del reino durante la justa, el jefe de los penatrolls. Era conocido por el sobrenombre de Alfanje. Despuntado salió del salón del trono totalmente atemorizado. 
(CONTINUARÁ)

viernes, 1 de abril de 2011

Capítulo 29. De la despedida a Perla Cráiz

(CAPÍTULO HOMENAJE A PERLA CRÁIZ)
Aconteció que a los pocos días de la Justa, Perla Cráiz, Bibliotecaria Mayor del Reino fue agasajada con motivo de su retirada a las lejanas tierras de Alcarrabria, en los Reinos del Norte, a una hacienda donde iba a disfrutar de un merecido descanso. Perla fue durante muchos años referencia dentro y fuera del Reino como persona inteligente, trabajadora y, sobre todo, luchadora. Típica mujer alcarrabra, recia, sobria, siempre peleando por y para el Reino de Carloszree allá donde fuera preciso. Quiso el destino que le llegara la hora de la retirada con el advenimiento del segundo periodo del Reinado de Dániel (y el comienzo del delfinato oficial de Despuntado). En los cuatro años de reinado de Dániel, solo su firme determinación y el respeto que todos le profesaban, consiguieron mantener una verdadera excelencia en las librerías del Reino, lo cual iba a ser difícil en el futuro. Perla se sentía cansada y tenía derecho a disfrutar en su lejana Alcarrabria de una merecida tregua.
En el homenaje a Perla se concitó todo Carloszree, ya que era mujer querida y respetada por todos. No acudieron al mismo (aunque todo hay que decirlo, tampoco se les echó de menos) los Hombres Puros PD’s que solo se homenajeaban a sí mismos, salvo que alguien les coaccionara de alguna manera, o el homenaje fuera conveniente para sus siniestros intereses. Además, nunca perdonaron a Perla que no pusiera en la primera página del archivo público del Reino, en la parte superior del índice, un acceso directo a los llamados “registros abiertos de los hombres puros” unos pseudopasquines generados por los susodichos con los residuos intelectuales que, o  bien no eran aceptados en una buena revista del JCR, o bien querían ordeñar antes de ser sometidos a los temibles árbitros de la excelencia de dichas publicaciones. Tampoco perdonaban a Perla que la Biblioteca Principal de Geta alojara esos infectos panfletos y hojas parroquiales pertenecientes a ese purulento catálogo llamado Latindex.
Todo el protagonismo del homenaje recayó en el Regente Tostado y la viceregenta Bellaca de la Aceña, que en su día fue discípula de Perla. Allí se dieron cita casi todos los ministros de Dániel, encabezados por el delfín Despuntado, que henchido de orgullo se paseaba orondo entre los corrillos. A su lado Walthari iba husmeando posibles traidores boloñeses. Pese a estar presentes tantos ministros en el homenaje, ninguna palabra en nombre del Rey se pronunció en honor de Perla, que si alguien lo merecía, era ella. Pero tampoco Dániel, que en esto imitaba a los PD’s, era muy dado a los elogios ajenos, fuera quien fuera. También pululaban por allí, sonriendo a diestro y siniestro los responsables de haciendas. Se sospechaba que ya se había puesto en marcha la facción secreta de los ”Guardianes de la Excelencia” y nadie podía confiar con quien hablaba. Escoming, que andaba por ahí tratando de ser discreto, de vez en cuando le preguntaba a alguien: "¿pero quién se casa?".
“Por cierto, ¿por dónde anda el Rey?”, se preguntaba el pueblo. “¿Cuándo nombrará ministros?”.  La Estancia de Prohombres de Geta, lugar del homenaje, era un hervidero. Aunque había el rumor de que Dániel había prometido  a sus ministros la continuidad, nadie confiaba en que cumpliera su palabra. ¿Cómo si no iba a pagar los favores de la justa a esbirros como Pseudonewtoniano?. 
A miles de kilómetros de allí, Dániel en el País de los Soviets, manoseaba un cuaderno azul.
(CONTINUARÁ)

sábado, 26 de marzo de 2011

Capítulo 28: El recuento y la victoria pírrica de Dániel

Durante el recuento, solo Dániel y Despuntado estaban tranquilos. Los ministros bárbaros habían vuelto a Lega a controlar allí la situación. Amanuense, por si acaso, siguió el recuento desde el castillo de los Hombres Puros. Murete estaba cerca de Dániel, muy cerca, hecho un ovillo de puro nervio. Daba un poco de pena y parecía un osito de peluche. A Chorches y Pilastra, en un momento del conteo donde parecía que Duplo se acercaba, se las llevó un carricoche del sistema público de curandería después de administrarles una tila en vena. También Walthari fue presa de los nervios y hubo unos instantes donde quedó traspuesta. Cuando el estado tensional le superaba entraba en un trance pseudiepiléptico que provocaba que en sus orbitas oculares solo se apreciara una mancha blanca. Y repetía en voz baja: “cronograma, cronograma, cronograma,…”. Estaba allí de pie, pero hacía rato que no sentía ni padecía. Cuando Despuntado se percataba de la situación le daba, bien una colleja, bien un pescozón que le devolvía a la realidad.

Escoming también andaba por allí, pero no entendía muy bien a qué obedecía todo ese circo. En un determinado momento le preguntó a Dániel: “¿esto es una especie de encuesta?”.
Cuando finalmente aparecieron los resultados de Lega, Dániel miró de forma cómplice a Despuntado, que asentía. “Tienes que ir aprendiendo, Despuntado. Dentro de cuatro años habrá que utilizar toda esta experiencia para que pueda perpetuarme a través tuyo”.

Muy cerca de allí, Duplo y sus seguidores, veían como todos sus esfuerzos se les iban yendo de las manos. Mucho más lejos, en Colmenalejos,  Poissons seguía el recuento desde su Palacio, rodeado de parte de sus apóstoles. Tenía preparada una caja de Cohartas que guardaba para una ocasión como esta y varias botellas de Zarzhú, un agua de fuego hecha de malta que era la bebida favorita de uno de sus apóstoles más cercanos, el siniestro Müller, y al ver que la situación era irreversible para sus intereses, decidió que de todas formas se fumaría un Cohartas. “Este Lucien la ha vuelto a cagar”, pensó, cuando todos a su alrededor pensaban que el que la había pifiado era él, en su desmedido afán de controlarlo todo.

Cuando solo quedaba por contar los apoyos de los estudiantes de Geta, ya se veía que pese a que el resultado iba a ser muy ajustado, la balanza caería del lado del Rey. Pero el recuento era lento y eso permitió que todos los ministros, viceministros, secuaces, aduladores y otros especímenes de distinto pelaje, empezaran a desfilar por allí, en mitad de un murmullo de entusiasmo. Por allí cayeron Farfolla y Dogo. Incluso algunos artistas renegados, como Dádiva de la Misericordia que en su día fue una gran protegida de Poissons, pero que ahora se sentía más beneficiada por Dániel. Cuando la cosa era más que segura, también aparecieron Goldado con Amanuense, junto con otros Hombres Puros PD’s.

Cuando ya prácticamente se daba por hecha la victoria, Dániel se retiró con cierta discreción al Salón del Trono. Allí se sentó, cerró los ojos y empezó a pronunciar “excelencia, excelencia, excelencia”. Estaba ensimismado repitiendo su mantra, hasta que un fuerte rumor empezó a a tronar a través de las ventanas. Entró de repente Despuntado que abrió las ventanas mientras le decía: “Dániel, quieren verte, que saludes”. El ruido era ensordecedor. Y levantándose lentamente, con parsimonia, disfrutando del momento, se acercó a la ventana. Debajo, a lo largo de la explanada de las Promociones había cien filas de guardianes de la excelencia, perfectamente formados y alineados de cincuenta en fondo y gritando al unísono: “Gi-si-er,  gi-si-er,  gi-si-er”.
"Con que Daniel el Breve... je, je, je. Ahora se van a enterar", pensó.

(CONTINUARÁ)

viernes, 25 de marzo de 2011

Capítulo 27: El día de la Justa

El día de la Justa Electoral, Dániel no las tenía todas consigo. Las cuentas no terminaban de salirle. Por eso ordenó a algunos de sus ministros y responsables de haciendas que intentaran movilizar, unos a prohombres e hidalgos, otros a sirvientes, y aquel que tuviera labores de tipo magistral, que aprovechara para llevar de la mano a los estudiantes a las urnas. ¿Acaso no era el proceder de los secuaces de Duplo en Colmenalejos? Pero aun así, la cosa no estaba muy clara, por lo que el mismo Dániel tuvo que emplearse a fondo.
A media mañana discutía con Despuntado las distintas posibilidades, y al final se les hizo la luz. En Geta había poco que hacer. Las coacciones oportunas ya se habían hecho los días precedentes (el mismo Dániel se había enfangado personalmente). Colmenalejos era territorio de Duplo. Quedaba Lega, la tierra de los bárbaros.
“¡Que se presenten ante mí  todos los ministros y viceministros bárbaros!”.
En menos de una hora estaban ante su presencia, presididos por Despuntado, Karmen Bardeen, Héna de Pravia, Wallander y Petro Algarrobo Tecla. También se personaron algunos viceministros, los de más confianza, como Pseudonewtoniano y Karlos Dunny. Jisus Market apareció por si hacía falta levantar algún acta.
Dániel fue repasando con ellos, uno a uno, los apoyos con los que se contaba seguro y con los que no se contaba seguro. A petición de Dániel, Jisus aprovechó para hacer lo que él llamaba "el mapa de los desafectos de Lega". Tanto Karmen, como Héna, Wallander y Petro, le aseguraron que en sus sublinajes de origen ya estaba todo hecho, que era imposible forzar un solo apoyo más. Pseudonewtoniano, siempre queriendo agradar al rey, se adelantó y le aseguró que sus huestes estaban todas esperando en primera posición de saludo a que él diera la orden de ir a las urnas todos juntos, para ofrecer y provocar posibles reacciones de apoyo entusiasta entre personal y, quizás, estudiantes. Con estos informes, prácticamente tenía cubiertos todos los sublinajes bárbaros, pero de pronto reparó en Dunny.
“Dunny, ¿Cómo está la cosa en los linajes Telesónicos?”.
“Señor, es posible que aun haya algún indeciso en nuestros castillos”. “Eso no es posible, ¿qué podemos hacer?”. “Señor, ya sabéis que nuestro pueblo es muy sensible al trueque, yo pienso que si aún podéis ofrecer algo a los jefes de clan, algunos apoyos de prohombres e hidalgos, aún podemos sacar, y ya sabéis que esos votos son fundamentales”. Dániel no quería negociar con los otros bárbaros delante, ya que sabía de las envidias que entre ellos existían, por lo que salió al ante salón desde donde le vieron hablando por el transmisor síncrono de sonidos.
Al rato volvió sonriente. “Ya está todo arreglado. No solo tenemos los apoyos suficientes en Prohombres e Hidalgos, sino que además van a movilizar a todos los estudiantes Telesónicos para ir a las urnas en tropel, je, je, je, igual que hace Lucien en Colmenalejos”. “Pero señor”, se atrevió a preguntar Dunny, “¿todos los Telesónicos?”. “Si, fiel Dunny, tanto los Teletecla como los Telesignos. Todo está amarrado”. Y efectivamente, después de la hora del pecunio, y de forma sorprendente, empezaron a aparecer caballeros telesónicos arreando a estudiantes y aprendices hacia las urnas, llenándolas de apoyos a Dániel. Luego serían fundamentales para el desenlace de la justa. Ninguno de los allí presentes, incluido Despuntado, supieron qué fue trocado a cambio de esos apoyos, pero lo que fuese, tarde o temprano se sabría, porque lo que se troca, luego se toca.
(CONTINUARÁ)

miércoles, 23 de marzo de 2011

Capítulo 26. Súplica de Carloszree a los dos canditatos de la Justa Electoral

Ser un bufón tiene sus ventajas. Como se tiene poco que perder, normalmente no se tiene mucho miedo al poder. Y la más importante: trae muy mala suerte descabezar un bufón, y eso lo saben todos los Reyes. Es por ello, que un bufón se puede permitir decir muchas verdades que son tomadas como bufonadas, pero que no por ello dejan de ser verdad. Desde la libertad de bufón del Reino, me permito dirigir sendas cartas a los candidatos de la Justa Electoral de Carloszree, más como súplica implorante que como consejo de amigo, ya que por tal no se me tiene, por lo menos por parte del Rey y desconózcolo por parte del aspirante a Rey.
Dániel:
El pueblo no os quiere. Un mínimo análisis de los resultados del primer envite muestran, por si no os habéis dado cuenta, que solo os respalda una parte de la aristocracia del Reino. Peor aún, parte de vuestro pueblo os odia y otra parte importante os tiene miedo. Os tiene miedo por lo que podéis  hacerles y por lo que podéis convertir a Carloszree. Os preguntaréis  cómo un Rey que ha tenido ideas tan brillantes (como imponer en primer lugar la moda Boloñesa o crear Chionvión) , que nos ha llevado a ser Reino de Excelencia Internacional y que ha conseguido a coste cero Campusfour puede despertar tantas antipatías en su pueblo, e incluso odio. La respuesta es muy sencilla: os habéis olvidado de las personas. Carloszree es un Reino donde vivimos y trabajamos personas. A las personas hay que explicarles las decisiones, y hay que hacerlas partícipes de las mismas. Y cuando se toman decisiones que pisotean derechos o privilegios, por lo menos hay que explicarlas a aquellos a los que se va a perjudicar, dañar o lesionar. Es el mínimo derecho que tiene un condenado, que se le explique porqué se le condena. Y en vuestro  ciego camino a lo que  entendéis por excelencia habéis pisoteado a muchos ciudadanos de Carloszree, que sin darse cuenta, de pronto, han sido arrollados por la maquinaria del poder. La excelencia no es lo que entendéis por excelencia, sobre todo porque una excelencia en la que no participen la mayoría de ciudadanos del reino, no es excelencia, sino elitismo. Habéis tomado una dirección en la que habéis  entendido que lo que es bueno para vuestra  cultura es bueno para todos, y en ese camino nos habéis  dividido en buenos y malos. Y solo los buenos tienen derecho a la vida. Carloszree será excelente cuando la mayoría de sus habitantes sean excelentes, y cada uno medido con los parámetros de excelencia de su propio linaje, no con los parámetros de los Hombres Justos. Preferimos ser un poco menos excelentes pero vivir sin miedo y sin complejo de casposo.
Hace cuatro años prometisteis  muchas cosas que habéis cumplido, pero también prometisteis  que ibais a gobernar para todos, con respeto a todas las culturas y de forma democrática. Y habéis gobernado privilegiando a unos pocos (los que  entendíais comulgan con vuestra ofuscada  idea de excelencia), y menospreciando y humillando al resto,  que han perdido identidad y complicidad con su Reino, al que ya no consideran suyo. Habéis provocado la fractura social en Carloszree. Habéis despreciado al pueblo, mimando a parte de la aristocracia. Y en esto nos habéis fallado y por eso muchos, la mayoría, no os quieren como Rey.
Es posible que mañana ganéis la justa. SI esto sucede no penséis  que es un reconocimiento a vuestros  méritos como Rey. Solo tenéis  los apoyos de Prohombres e Hidalgos a los que, o bien les produce terror perder vuestro favor real, o bien os  están muy agradecidos por los mayorazgos obtenidos en estos últimos cuatro años y el apoyo de la élite de la Servidumbre, alineada con el poder porque es el poder quién le puso al frente de sus haciendas.  Nada más. Porque no cuento los muchos que mañana os apoyarán como fruto de las coacciones que han experimentado a través de la maquinaria del poder.
Si mañana salierais elegido, no tengo mucha confianza en que cambiéis de actitud. En cuatro años os habéis  portado como un Rey arbitrario, envidioso, vengativo. No habéis sabido aceptar, y mucho menos encajar una sola crítica y no habéis desviado un milímetro de su trayectoria la dirección en la que habéis puesto la nave, dirección que solo habéis elegido vos. Si en cuatro años no lo habéis hecho, ¿por qué habríais de hacerlo en el futuro donde ya no tendréis  que dar cuenta a nadie porque no podréis  volver a luchar en una Justa?  Por eso solo me queda concluir con una súplica, una súplica implorante: si ganáis, entended  que sois el rey de todos y gobernad para todos. Dejaros aconsejar por los sabios del Reino y no escuchéis a los mediocres que solo os alaban. Y sobre todo escuchad al pueblo de Carloszree. El pueblo ha soportado estos cuatro años, pero a lo mejor no aguanta otros cuatro con el mismo talante de gobierno y decide tomar medidas. La casualidad ha querido que el segundo envite de la Justa se celebre un día después del aniversario del Motín de Esquilache. Y no olvidéis que quien os ha aupado al poder son Prohombres e Hidalgos, con muchos intereses personales ajenos a los del reino, y que os pueden recordar lo que le recordaron al Rey Alfonso IV de Aragón: ”cada uno de nos somos tanto como vos, pero todos juntos mucho más que vos”.
Lucien:
Hace cuatro años estuvisteis muy cerca de proclamaros rey. Si no lo hicisteis fue porque el pueblo, mayoritariamente (entonces fuisteis vos el agraciado por el apoyo de la aristocracia que hoy apoya a Dániel, si no la misma, del mismo pelaje, siempre cerca de lo que piensan que va a ganar) quería un cambio en Carloszree. Y querían un cambio porque, aun reconociendo los méritos del anterior rey, es cierto que el prolongado periodo en el que reinó propició la creación de numerosos ducados y condados, junto a cortijos de menor tamaño que el pueblo empezó a señalar y entender como  inapropiados para un reino como Carloszree.  Alrededor de Poissons se estructuró una cuadrilla de Prohombres e Hidalgos sin escrúpulos y con fines exclusivamente personales, a los que un ilustre Jurisconsuto, de cuyo nombre no me acuerdo, bautizó como “los apóstoles”. Esos apóstoles no son vuestros apóstoles, pero una gran parte de los ciudadanos de Carloszree los ven como si fueran vuestros propios predicadores. Estas personas representan y simbolizan lo peor del anterior régimen y manchan y enturbian la memoria del anterior rey, y la identificación de vuestra persona con ellos, os perjudicó en la anterior Justa Electoral.
Hoy, cuatro años después, tanto Poissons,  como especialmente sus apóstoles, siguen cometiendo desmanes que han justificado al Rey cometer muchos de los suyos, entrando a un juego de “y tú más”, reviviéndose en parte lo acontecido hace cuatro años. El pueblo de Carloszree, tampoco quiere volver a esa época de cortijos y paternalismo del rey. Carlos III fue un gran rey, pero ya no es el tiempo de Carlos III. Gregorio I, dicen muchos de sus biógrafos que fue un gran rey, pero desde luego, ya no es el tiempo de Gregorio I.
Si mañana sois proclamado rey, no penséis que es por vuestros méritos personales. Una gran parte de los que os apoyan lo hacen hastiados por el comportamiento del Rey y sus maneras de gobernar. Habéis capitalizado en vuestros apoyos el gran descontento del pueblo por Dániel. Y si salís vencedor de la Justa, lo haréis pese al terror que el pueblo tiene a ver de nuevo a Poissons manejando los hilos del poder y a los apóstoles de Poissons encaramados en algún ministerio del Reino. Su desleal juego de hace cuatro años, finalmente tendría recompensa. El pueblo no quiere volver a ver Carloszree en manos de estas personas.
Habéis concitado, como ocurrió (al revés) hace cuatro años, ilusión por el cambio. Si sois nombrado rey, no desaprovechéis ese capital. Gobernad para todos, contando con todos, sin miradas al pasado y rompiendo con claridad con ese pasado. Tenéis un reino capaz de superar este momento de desvertebración con la Institución y desánimo por los agravios sufridos, porque Carloszree sigue siendo un reino con un pueblo ejemplar. SI no lo hacéis, el pueblo nunca os lo perdonará.
En el día anterior al segundo envite de la Justa Electoral después del primer reinado de Dániel I.
Carloszree,  escribano  y narrador del Reino de Carloszree